miércoles, 9 de diciembre de 2015

Algarrobo

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Ceratoria siliqua. Familia CESALPINIACEAS . Como alimento del ganado de labor tuvo su importancia el fruto de este árbol – la algarroba – por los años cincuenta y sesenta, y luego incomprensiblemente se le ha ido relegando al olvido a pesar de que no solamente proporcionaba alimento sino que fijador del suelo es capaz de adaptarse a situaciones extremas y crecer entre las rocas. En las provincias de Málaga y Almería se le puede encontrar de forman muy dispersa y allí donde se lo permiten presentando un porte digno de elogio. Su tronco puede llegar a medir dos metros de perímetro y la algarroba, leguminosa de flores blancas, le cuelga entre el verdor de sus hojas como pendientes que luciera de sus lóbulos multiformes. Es un árbol propio de esta tierra sureña que está pasando tal vez por uno de sus peores momentos y al que debemos prestar la atención necesaria para hacerlo desaparecer de la fatídica lista de especies amenazadas. En el P.N. Cabo de Gata – Nijar se pueden encontrar buenos ejemplares de este árbol, resaltando aún más si cabe el valor intrínseco de este espectacular paisaje mezcla de acantilado y playas; hasta allí llegan los flamencos (Phoenicopterus ruber) y abunda el palmito, pero son sin duda los fondos marinos los que le dan importancia a estas azuladas aguas. En Tabernas -donde parece que aún no tienen claro la apuesta por el turismo rural – podemos encontrarnos desde un poblado del Oeste americano hasta un centro de energía solar, pasando por la curiosa fiesta de los pencones celebrada en tiempos de liturgia, y en la cual además de sorprender al viajero con ciertas excentricidades le ofrecen chocolate con bollitos.

En Sorbas, el yeso juego caprichosamente con el entorno y las oquedades se multiplican. Y cerrando esta sucinta visión de la parte sur de Almería, todo un mar de plásticos que dieron lugar a un floreciente cultivo hortícola que nos hacen consumir frutas y hortalizas fuera de su temporada natural, que está produciendo grandes problemas de acuíferos, pero que indudablemente ha puesto de oro a más de un campesino que ha pasado de la noche a la mañana de dos mulas y un arado a dos vehículos último modelo; esperemos que el efímero brillo del metal no sea la trampa de nadie. Y mientras tanto nuestro paciente algarrobo quiere decirnos algo: “no muy lejos de aquí – en Murcia -tenemos todo un ejemplo de lo que conmigo pudiera hacerse, puesto que hace un siglo (1895) la Sierra de Espuña fue repoblada por Ricardo Codorniú Starico a lomos de una mula, cinco mil hectáreas de terreno erosionado se vieron cubiertos de pinos, encinas, y quejigos”. Castigado durante años, el algarrobo ha dejado su sitio a zonas de regadíos y urbanizaciones mientras en otros piases de fabrican a partir de la pulpa de algarrobas: chocolate, leche, mantecados, harina, jarabe y aditivos naturales. Árbol leñoso de madera dura y brillante, tiene hojas perennes y posee un sistema radicular tan desarrollado que le permite subsistir en los montes más rocosos, siendo el más capacitado para poblar zonas casi desérticas. A él, le vamos a dedicar estos versos de Alfonso Canales:

El último árbol llegó a ser animal

sacaba de la tierra tentáculos

de ramas y de hojas hizo espadas y uñas

crecía en la explosión de su venganza,

dando su sombra interminable a los depredadores.

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