miércoles, 14 de agosto de 2013

Túnel

Enfermos calamares en su tinta de Emiliano Martínez, es un poemario escrito al estilo de Anabel Cáride. Golpea duro la puerta y entra en escena con un tiro certero que nos invita a seguir descubriéndolo:

Este era el lugar
de las cosas sin nombre
aquí me llamaron homicida.


Mientras se pregunta qué extraña atadura muerde por dentro sus labios, vuelan las bestias -el signo de la espera- y consigue meternos de lleno en su mundo donde nos muestra sus dedos como enfermos calamares en su tinta o que para hacer los huesos a prueba de gritos gritó. Nos podemos meter -como si nos adentrásemos en un túnel- por las arrugas de su cerebro y pasear por un mundo áspero donde somos culpables. En Zara, su segundo poemario, continúan esas paredes destartaladas y Zara espera con piernas blancas que la penetre. Allí veremos la inercia de su pecho cotizado y las cortinas como rígidas promesas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario