jueves, 11 de marzo de 2010

Elegiaco para un guerrero: Alfonso García Contreras

Te fuiste súbito en plena guerra,
clavando en la tierra tus rodillas
marchaste hacia otro horizonte.
Aquí quedó tu aprendiz de soldado
preso en territorio enemigo
sin poder cargar tu ataud.
Ya al fin libre,
comandante de mi existencia,
con todas mis armas golpeé la vida
mas siempre resonó hueca
sin ti...
Perdí todo temor,
al acero adversario,
a las palabras disparadas
y a los ocasos solitarios,
pero confieso
que temblé toda noche
ante la luz y la oscuridad
de tu ausencia...
Estúpido de mi...
¡estúpido insensible!
Cuantos años para darme cuenta
que siempre te quedaste conmigo
dando firmeza a esta mano,
ayudándome a portar esta antorcha
con la que seguimos quemando las naves.

24-11-2009

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