martes, 23 de septiembre de 2008

Tenía que hacerlo



Tenía que hacerlo. Celebrar un año precisamente hoy. Un día cualquiera (como siempre). Precisamente hoy. Aunque el pastel esté rancio y no me lo vaya a comer. Quería soplar una vela, por todas las que nunca llegué a soplar.

Ha sido un año movido. Encuentros y desencuentros. Amigos, libros, café, vídeos, sonrisas, alguna lágrima, más café y un largo etcétera. Vueltas sin sentido, ceniceros repletos, la Alameda y los paseos por Sevilla. Siempre Sevilla. ¡Ah no!, también hubo Valencia, Málaga y alguna escapada más. Algún tú y demasiado yo.

Pero quiero destacar las sonrisas. Los dolores de mejillas que he llegado a coger. Los momentos especiales y los encuentros, que para el resto ya hay demasiados programas y poemas.

Tenía que hacerlo. Celebrar un año más. Los abrazos y el despojarme de cosas inútiles: de los círculos viciosos. Tenía que hacerlo. Aunque el pastel esté rancio y no me lo vaya a comer.



Saray Pavón Márquez.

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